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8/8/18

Apnea del sueño provoca fatiga durante el día, señala estudio [8-8-18]

 
Apnea del sueño provoca fatiga durante el día, señala estudio.
Apnea del sueño provoca fatiga durante el día, señala estudio.

Este trastorno afecta a uno de cada dos varones y a una mujer por cada cinco, pero el 80 por ciento no se diagnostica porque los que lo padecen, no se dan cuenta cuando están dormidos.

La apnea del sueño es un trastorno común en el que la persona que lo sufre hace una o más pausas en la respiración o tiene respiraciones superficiales durante el sueño. Las pausas pueden durar entre unos pocos segundos y varios minutos.

Este trastorno afecta a uno de cada dos varones y a una mujer por cada cinco, pero el 80 por ciento no se diagnostica porque los que lo padecen, no se dan cuenta cuando están dormidos, explicó la doctora Josephine Ruiz Healy.

Añadió que quienes padecen la apnea no pueden dormir, porque al tratar de hacerlo la vía aérea se colapsa y cuando se trata de respirar, el aire que pasa por esa vía aérea que es muy angosta, hace que la persona ronque.

Lo que se observa, son pausas en la respiración y en el estudio que se hizo en Australia con dos mil varones de 35 a 85 años, encontraron que llega mucha gente a clínicas del sueño porque están sumamente fatigados durante el día.

Y cuando analizaron su calidad de sueño, porque muchas veces sí los grabaron y se encontró que si se padece la apnea del sueño y gran fatiga durante el día, pero cuando se duerme bien, el cerebro crea una serie de neurotransmisores y sustancias que ayudan a regular el ánimo.

Y finalmente se dijo que la teoría es que cuando se junta la falta de sueño con el cansancio crónico y la falta de hormonas en los neurotransmisores, la incidencia de la depresión sube mucho más y la persona se acaba deprimiendo.
 
La apnea del sueño es un trastorno común en el que la persona que lo sufre hace una o más pausas en la respiración o tiene respiraciones superficiales durante el sueño. Las pausas pueden durar entre unos pocos segundos y varios minutos.

Este trastorno afecta a uno de cada dos varones y a una mujer por cada cinco, pero el 80 por ciento no se diagnostica porque los que lo padecen, no se dan cuenta cuando están dormidos, explicó la doctora Josephine Ruiz Healy.

Añadió que quienes padecen la apnea no pueden dormir, porque al tratar de hacerlo la vía aérea se colapsa y cuando se trata de respirar, el aire que pasa por esa vía aérea que es muy angosta, hace que la persona ronque.

Lo que se observa, son pausas en la respiración y en el estudio que se hizo en Australia con dos mil varones de 35 a 85 años, encontraron que llega mucha gente a clínicas del sueño porque están sumamente fatigados durante el día.

Y cuando analizaron su calidad de sueño, porque muchas veces sí los grabaron y se encontró que si se padece la apnea del sueño y gran fatiga durante el día, pero cuando se duerme bien, el cerebro crea una serie de neurotransmisores y sustancias que ayudan a regular el ánimo.

Y finalmente se dijo que la teoría es que cuando se junta la falta de sueño con el cansancio crónico y la falta de hormonas en los neurotransmisores, la incidencia de la depresión sube mucho más y la persona se acaba deprimiendo. - See more at: http://www.radioformula.com.mx/notas.asp?Idn=503869&idFC=2015#sthash.p3taxrec.dpuf
La apnea del sueño es un trastorno común en el que la persona que lo sufre hace una o más pausas en la respiración o tiene respiraciones superficiales durante el sueño. Las pausas pueden durar entre unos pocos segundos y varios minutos.

Este trastorno afecta a uno de cada dos varones y a una mujer por cada cinco, pero el 80 por ciento no se diagnostica porque los que lo padecen, no se dan cuenta cuando están dormidos, explicó la doctora Josephine Ruiz Healy.

Añadió que quienes padecen la apnea no pueden dormir, porque al tratar de hacerlo la vía aérea se colapsa y cuando se trata de respirar, el aire que pasa por esa vía aérea que es muy angosta, hace que la persona ronque.

Lo que se observa, son pausas en la respiración y en el estudio que se hizo en Australia con dos mil varones de 35 a 85 años, encontraron que llega mucha gente a clínicas del sueño porque están sumamente fatigados durante el día.

Y cuando analizaron su calidad de sueño, porque muchas veces sí los grabaron y se encontró que si se padece la apnea del sueño y gran fatiga durante el día, pero cuando se duerme bien, el cerebro crea una serie de neurotransmisores y sustancias que ayudan a regular el ánimo.

Y finalmente se dijo que la teoría es que cuando se junta la falta de sueño con el cansancio crónico y la falta de hormonas en los neurotransmisores, la incidencia de la depresión sube mucho más y la persona se acaba deprimiendo. - See more at: http://www.radioformula.com.mx/notas.asp?Idn=503869&idFC=2015#sthash.p3taxrec.dpuf

1/8/18

Las vacaciones son compatibles con el tratamiento de la apnea del sueño

Las vacaciones son compatibles con el tratamiento de la apnea del sueño


Las vacaciones son compatibles con el tratamiento de la apnea del sueño

Los especialistas señalan que la máquina CPAP puede acompañar a cualquier paciente incluso en viajes de avión. En estos casos es aconsejable llevar piezas de repuesto.


consalud.es

Con la llegada de las vacaciones de verano algunas personas se preguntan si pueden viajar con su máquina de CPAP. Los expertos señalan al respecto que, incluso, no importa el tipo de transporte. Por ejemplo, en un avión es posible siempre que se avise a la compañía aérea de la necesidad de usar la CPAP durante el viaje.

Para ello, recomiendan que el paciente se asegure de que dispone de filtros bacterianos, tubos flexibles y clips para el arnés de repuesto, o cualquier otra pieza importante que deba sustituir en caso de ruptura o pérdida. Obviamente, la mejor solución es llevarse una mascarilla de repuesto, aunque sea antigua, en lugar de no tener ninguna o pasar una noche sin tratamiento.

Además, los expertos recomiendan disponer en estos viajes de una tarjeta de alerta de CPAP. Con ella, el paciente puede advertir de que padece el síndrome de la apnea del sueño. Se trata de una información que los médicos deben conocer si van a realizar una intervención a ese paciente. También informa sobre sus presiones de CPAP, su contacto de emergencia y los datos de la clínica del centro hospitalario en el que le tratan.

Por otro lado, los especialistas aconsejan tener en cuenta los posibles efectos del conocido jet lag en la apnea del sueño y su efecto de desincronizar el reloj biológico del cerebro, alterando los ciclos de sueño y vigilia. Recomiendan al paciente que en estos casos ajuste su reloj en cuanto el avión aterrice. Esto le ayudará a adaptarte al nuevo horario lo antes posible.

En este sentido, es importante conocer que, si viaja hacia el oeste, el día será más largo, por lo que aconsejan que se duerma algo por la mañana, expuesto a la luz. En viajes hacia el este, el día será más corto, por lo que aconsejan exponerse a la luz durante la mañana y acostarse temprano. También es importante beber mucha agua y evitar el alcohol; hacer ejercicio físico y comer proteínas para permanecer despierto o alimentos dulces para dormir antes. En webs como la de Air Liquide Healthcare se puede encontrar amplia información especializada con consejos al respecto.

21/11/17

Los cuidadores de más edad tienden a tener peores patrones de sueño [21-11-17]


Los cuidadores de más edad tienden a tener peores patrones de sueño

Las estadías nocturnas con una persona que padece demencia llevaba a cansancio diurno y síntomas de depresión

Los adultos mayores que viven con y ofrecen atención directa durante la noche a alguien que padece de demencia tienen un sueño significativamente peor que otros adultos mayores, según informan investigadores de EE. UU.
El estudio comparó a 31 cuidadores y a 102 personas que no lo eran que tenían entre 60 y 89 años de edad. Los cuidadores durmieron unos 33 minutos menos por noche que los no cuidadores, y tardaron unos diez minutos más para quedarse dormidos. Los cuidadores también tuvieron un sueño más variable de una noche a otra, informaron sobre una peor calidad de sueño, más somnolencia diurna y más síntomas de depresión.

"En promedio, los cuidadores solo durmieron unas seis horas y media por noche y tardaron casi 23 minutos en conciliar el sueño", afirmó en un comunicado de prensa de la American Academy of Sleep Medicine la investigadora primaria Meredith Rowe, profesora asociada de la Universidad de Florida.

"Sin embargo, usando los datos de diarios de sueño que los sujetos llevaron al mismo tiempo, la depresión era el determinante primario del mal sueño y los sujetos deprimidos reportaron menos tiempo de sueño y más tiempo de vigilia durante la semana", apuntó.

Rowe y colegas se sorprendieron del hallazgo de que los cuidadores tardaban más en conciliar el sueño, que es consistente con la mayor preocupación e inquietudes que podrían embargarlos.

Los investigadores apuntaron que esperaban que la causa principal de la pérdida de sueño de los cuidadores fuera más tiempo despiertos durante la noche cuando la persona que padece demencia necesitaba supervisión. Sin embargo, tanto cuidadores como no cuidadores mostraron un promedio de más de 40 minutos de tiempo de vigilia cada noche tras quedarse dormidos inicialmente.

El estudio aparece en la edición del 15 de agosto de la revista Journal of Clinical Sleep Medicine.

1/11/17

Los conflictos laborales pueden hacer mella en el sueño [1-11-17]

 
Los conflictos laborales pueden hacer mella en el sueño

Un estudio señala que son más perjudiciales que las jornadas largas, los turnos de noche o la inseguridad laboral

Es más probable que los problemas comunes relacionados con el trabajo como conflictos con los jefes o compañeros de trabajo afecten el sueño a que lo hagan las largas jornadas, los turnos de noche o la inseguridad laboral.

Esa es la conclusión de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Michigan que analizaron dos encuestas con casi 2,300 adultos de EE.UU. a los que se les dio seguimiento durante una década. A lo largo de ese tiempo, cerca de la mitad de los participantes señaló tener dificultades para dormir.

"En conjunto, el trabajo y el sueño ocupan las dos terceras partes de cada día laboral. Pero hasta ahora, muy pocas investigaciones se habían centrado en las conexiones entre el trabajo y el sueño del trabajador estadounidense promedio", dijo en una declaración preparada Sarah Burgard, profesora asistente de sociología y de epidemiología.

En su análisis de los datos de la encuesta, Burgard y la estudiante de postgrado Jennifer Ailshire hallaron que las condiciones laborales afectaban los patrones de sueño y no al contrario. Los encuestados que se sentían frecuentemente perturbados o irritados en el trabajo, que tenían problemas constantes con sus jefes o compañeros de trabajo, eran cerca de 1.7 veces más propensos que otros a experimentar problemas de sueño.

"Los cambios masivos en la última mitad de siglo han reformado el lugar de trabajo, con mayores implicaciones para el sueño. Para muchos trabajadores, el estrés psicológico ha reemplazado las amenazas físicas", dijo Burgard. "El desgaste físico en el trabajo tiende a crear fatiga física y conduce a un sueño reparador, pero el desgaste psicológico tiene el efecto contrario, pues dificulta conciliar el sueño".

No hubo evidencia de que las jornadas largas o los turnos de noche o fin de semana condujeran a una mala calidad del sueño.

Las investigadoras sí encontraron que los conflictos laborales y familiares así como tener niños de 3 años o menos eran pronosticadores significativos de los problemas de sueño. Las personas que tenían niños menores de tres años eran cerca de 2.2 veces más propensas a informar sobre problemas en la calidad del sueño.

El estudio fue presentado el 17 de abril en la reunión anual de la Population Association of America en Nueva Orleáns.

Burgard señaló que tiene previsto examinar cómo los trabajadores pueden protegerse contra las condiciones laborales negativas y cómo evitar que los problemas laborales afecten el sueño.
  

18/10/17

Para las mujeres, un matrimonio feliz significa un sueño placentero [18-10-17]


Para las mujeres, un matrimonio feliz significa un sueño placentero  

Un estudio halla que aquéllas que tienen uniones problemáticas informan tener más problemas de sueño


Los problemas del matrimonio pueden causar dificultades en la cama, pero no necesariamente el tipo de problema que nos viene primero a la mente.

Una nueva investigación halla que las mujeres que son felices en su matrimonio tienden a dormir más profundamente que las de matrimonios infelices. De hecho, las mujeres que son felices en su matrimonio tienen una probabilidad casi 10 por ciento mayor de dormir plácidamente, en comparación con las que son infelices.

"El matrimonio puede ser bueno para el sueño, si es feliz. Sin embargo, un matrimonio infeliz puede constituir un factor de riesgo para los trastornos del sueño", aseguró la autora principal del estudio Wendy M. Troxel, psicóloga de la Universidad de Pittsburgh.

La pregunta del millón de dólares, apuntó Troxel, es qué sucede primero, ¿el matrimonio infeliz conduce a un sueño deficiente o el problema de sueño contribuye al deterioro del matrimonio?

"Hemos planeado estudios futuros y necesitamos resolver esa cuestión", dijo. "Una persona que no duerme está más irritable y tiene menores niveles de frustración y tolerancia, así que es posible que esto pueda afectar a su matrimonio. Pero sospechamos que ocurre lo contrario", o sea, que un matrimonio infeliz afecta la calidad del sueño porque la persona intenta dormir al lado de otra con la que tiene un problema, algo que resulta estresante.

"Si está estresado o ansioso, su estado puede afectar el sueño", señaló la Dra. Ana Krieger, directora del Centro de trastornos del sueño de la Universidad de Nueva York en la ciudad de Nueva York.

Troxel y sus colegas revisaron los datos de casi 2,000 mujeres casadas que participaron en el estudio Salud de las mujeres por todo el país (SWAN, por su sigla en inglés). Las mujeres tenían una edad promedio de 46 años. Un poco más de la mitad eran blancas, el 20 por ciento de raza negra, el 9 por ciento hispanas, el 9 por ciento chinas y el 11 por ciento japonesas.

Todas las mujeres informaron sobre la calidad del sueño, el estado de su matrimonio, la frecuencia con la que tenían problemas para dormir, si tenían insomnio y qué tan temprano se despertaban.

Las mujeres que estaban felizmente casadas tenían menos problemas de sueño, se quejaban menos del sueño, dormían más plácidamente y eran menos propensas a levantarse temprano o en medio de la noche que las mujeres cuyo matrimonio no era ideal.

Incluso después de ajustar los datos para tomar en cuenta otros factores conocidos por causar problemas de sueño, los investigadores hallaron que las mujeres que eran felices en su matrimonio aún así dormían más profundamente. Y estos hallazgos parecían mantenerse en todos los grupos raciales. Los únicos grupos para los que los hallazgos no fueron estadísticamente significativos fueron para las mujeres chinas y japonesas, pero Troxel sospecha que podría deberse a que no habían tantas mujeres chinas o japonesas en el estudio como blancas o negras.

Troxel tiene previsto presentar sus hallazgos el 9 de junio en la reunión anual de la Associated Professional Sleep Societies en Baltimore.

"Todos los matrimonios no son iguales, pero un matrimonio de alta calidad podría ser bueno para el sueño, mientras que un matrimonio infeliz es una fuente potente de estrés. Una persona podría estar durmiendo con el objeto de su hostilidad", destacó Troxel.

Si una persona tiene mucho estrés debido a su matrimonio u otra fuente, como el trabajo, Krieger enfatizó que necesita arreglar la situación que está causando esa ansiedad. Si no se puede cambiar la situación estresante, recomienda intentar cambiar la forma en que se percibe el estrés. Una buena manera de ayudar a relajarse es a través de la meditación y del yoga, destacó.

Troxel apuntó que si no se está feliz con el matrimonio, la terapia matrimonial o la terapia individual, en caso de que el cónyuge no quiera ir a terapia, puede ser útil.

También recomendó practicar buenos hábitos de sueño, como acostarse y levantarse a la misma hora todos los días.

19/5/17

Cambio de horario y trastornos del sueño [19-5-17]


Cambio de horario y trastornos del sueño

No hay aún un consenso internacional o continental preciso que abarque los problemas de salud, el riesgo de accidentes y el efecto en el ámbito socio-económico.

Los temas relacionados con la Medicina del Sueño y la Cronobiología son de muy reciente desarrollo. Las investigaciones relacionadas con la vida cotidiana de las personas son escasas y el tema de los cambios de horario (Daylight Saving Time para U.S.A. y Summer Period para la Comunidad Europea) sólo ha sido objeto de estudio muy recientemente. Por eso los datos de las publicaciones médico-científicas son parciales.

No hay aún un consenso internacional o continental preciso que abarque los problemas de salud, el riesgo de accidentes y el efecto en el ámbito socio-económico.

Específicamente, lo relacionado con salud está en el campo de las investigaciones generales y aún no se las relaciona con los Cambios de Horario Oficiales.

En accidentes, hay investigaciones de la United States National Highway Transportation Safety Administration, que lleva los registros de todos los accidentes automovilísticos de USA de cada día del año. Ellos tomaron un período de 21 años, desde 1975 hasta 1995 y evaluaron lo sucedido el Domingo del cambio de horario, el Sábado precedente y el Lunes siguiente. Compararon esos datos con los de Sábado, Domingo y Lunes de la semana previa y la sucesiva al día del cambio.

Los efectos observados por los investigadores son de dos tipos:

a) ajustes fisiológicos al adelanto o retraso de 1 hora en el ritmo circadiano del sueño.

b) ajustes de conductas relacionadas con el cambio desde el Sábado a la noche hasta el Domingo a la mañana.

En primavera observaron un aumento del 6.4% en el número de acidentes de autos mientras que en Otoño el aumento fue del 10.3 %.

Lo importante de esta publicación es lo que los autores señalan en relación con la Salud Pública, llamando la atención a las autoridades a informar a la población acerca de ciertas precauciones que deben tomar en relación con la fecha del cambio en particular y con la importancia de la modificación de 1 hora en el esquema habitual de sueño.

Investigadores de España informaron que su pico de accidentes es en primavera, no en otoño.

Estos datos, aparentemente contradictorios de USA y España, señalan la falta de información firme y precisa en lo que se relaciona con el Cambio de Horarios.

El ámbito socio-económico, por la trascendencia que tiene para el desarrollo industrial y empresario tiene mayor información por lo atinente a trabajadores con turnos rotatorios.

El aspecto de la Salud Pública y de la Educación carecen de información actualizada pues se rigen por los dictámenes científicos, siempre muy rigurosos.

La recomendación fundamental para disminuir la probabilidad de efectos adversos es alertar a la población acerca del cambio de horario y cuáles deben ser las medidas que se deben tomar a propósito del mismo. Se debe insistir en esto, con mayor energía, en las empresas que tienen trabajadores con turnos rotatorios o exclusivamente nocturnos.

Los mecanismos de difusión deberían estar abocados a una amplia campaña en todos los medios, relacionada con la trascendencia de la modificación horaria para extender los períodos de luz natural. Este es un dato muy importante, pues al alargarse el período de luz natural se estimula la actividad de los individuos y se refuerza la sensación de seguridad. Hay que hacer especial referencia a la importancia del uso de la luz natural y la disminución del consumo de energía tanto en los hogares como en las empresas, el comercio, etc.

Esto debiera ser realizado teniendo en cuenta los cambios fisiológicos y conductuales de la población, a la que se deberá alertar e informar acerca de la trascendencia de la modificación de 1 hora. en el total de las 24 del día. Las recomendaciones deben ser firmes y dirigidas a conductas individuales y sociales, salidas nocturnas, ingesta alcohólica, no conducir con somnolencia, etc. En un alto número de salidores nocturnos los problemas se presentan más en la conducta social que en los cambios fisiológicos.

Recordemos lo que sucede en el síndrome de cambios de huso horario o "jet lag": cuando se viaja dentro de un mismo huso horario o yendo 1 ó 2 husos hacia adelante o atrás los trastornos son mínimos y se recuperan en corto tiempo (se debe tener en cuenta que en los viajes hay factores relacionados con fatiga y tensión). Si se viaja a San Pablo o a Nueva York, la adaptación es casi en el mismo día. Esta experiencia podría traspolarse al corrimiento de 1 hora (adelanto o atraso).


En consecuencia, no consideramos que el cambio de huso horario tenga efectos adversos sobre la Calidad de Vida y la Salud de la Población en nuestro país.


 

1/11/16

El té verde podría ayudar al cerebro a lidiar con los trastornos del sueño [1-11-16]


El té verde podría ayudar al cerebro a lidiar con los trastornos del sueño

Un estudio en ratas halla que compuestos de polifenol afectan las áreas que tienen que ver con el aprendizaje y la memoria

Un estudio sugiere que el té verde podría contrarrestar los problemas cognitivos que acompañan la apnea obstructiva del sueño (AOS), según sugiere un nuevo estudio.
Los polifenoles del té verde (PTV) parecen anular el aumento del estrés oxidativo que afecta el tejido cerebral en las áreas involucradas con el aprendizaje y la memoria en personas que tienen AOS, según informa un estudio que aparece en el segundo número de mayo de la American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine. Los PTV son conocidos por sus propiedades antioxidantes.

La conclusión se basó en la administración de agua con PTV a ratas que habían sido privadas intermitentemente de oxígeno durante ciclos nocturnos de 12 horas, una afección que emula la hipoxia intermitente (HI) que experimentan los humanos con AOS. Las ratas que tomaron agua tratada con té verde lograron mejores resultados en un laberinto que las ratas que consumieron solo agua.

"Las ratas tratadas con PTV que se expusieron a la HI mostraron mayor predilección espacial hacia la posición de las plataformas previamente ocultadas, lo que indica que los PTV tienen la capacidad de atenuar los déficits de aprendizaje espacial inducidos por la HI", dijo en una declaración preparada el autor principal, el Dr. David Gozal, director del Instituto de investigación del Hospital infantil Kosair de la Universidad de Louisville. Agregó que los PTV "podrían servir como estrategia intervencionista potencial para los pacientes" con trastornos respiratorios durante el sueño.

"La AOS está considerada cada vez más como una afección frecuente y seria de salud con morbilidades potenciales a largo plazo que incluyen discapacidades del aprendizaje y psicológicas", señaló Gozal. "El creciente cuerpo de evidencia sugiere que las consecuencias adversas del neurocomportamiento de la HI se derivan, al menos en parte, del estrés oxidativo y de las cascadas de señalización inflamatoria".

15/6/16

El ruido del avión incrementa la presión arterial incluso durante el sueño [15-6-16]


El ruido del avión incrementa la presión arterial incluso durante el sueño

Los investigadores aseguran que es necesario hacer más por ayudar a la gente que vive cerca de las terminales aéreas

La gente que vive cerca de aeropuertos importantes podría resultar alterada por el estruendo de las aeronaves en vuelo todo el día, pero un estudio reciente halla que también puede incrementar su presión arterial incluso durante el sueño.
De hecho, el estudio encontró que, entre más fuerte era el ruido, más aumentaba la presión arterial. Según el informe de la edición de febrero de la European Heart Journal, el hallazgo se mantiene independientemente de que el ruido provenga de aviones, tráfico u otras fuentes.

"Sabemos que el ruido del tráfico aéreo puede ser fuente de irritación, pero nuestra investigación también señala que podría ser perjudicial para la salud de la gente, lo que resulta particularmente significativo a la luz de los planes para expandir los aeropuertos internacionales", aseguró en una declaración preparada el Dr. Lars Jarup, coautor del estudio, del departamento de epidemiología y salud pública del Imperial College de Londres.

"El ruido de los aviones en la noche puede afectar la presión arterial instantáneamente y aumentar el riesgo de hipertensión. Me resulta claro que hace falta tomar medidas para reducir los niveles de ruido de los aviones, sobre todo en las noches, para proteger la salud de las personas que viven cerca de los aeropuertos", señaló Jarup.

En el estudio, el equipo británico estudió a 140 personas que vivían cerca del Aeropuerto Heathrow de Londres, así como en otros de Atenas, Milán y Estocolmo.

Mientras los voluntarios dormían, los investigadores midieron de manera remota su presión arterial cada quince minutos. También analizaron los niveles de ruido en las habitaciones de los participantes.

El grupo de Jarup halló un aumento notorio en la presión arterial cuando los niveles de ruido aumentaron por encima de 35 decibelios. Esa cantidad elevada de ruido puede tener lugar cuando el avión pasa volando, por el ruido del tráfico o incluso si alguien cercano ronca. Los investigadores hallaron que el aumento en la presión arterial era evidente aún cuando el participante continuaba dormido.

Los investigadores hallaron que el ruido de los aviones aumentó la presión sistólica (la cifra superior de la lectura) en un promedio de 6.2 mmHg, mientras que aumentó la diastólica en un promedio de 7.4 mmHg. Este aumento en la presión arterial también se observó por otros ruidos, como el tráfico, según el informe.

El aumento en la presión arterial se relacionó directamente con la intensidad del ruido, según halló el grupo de Jarup. De hecho, cada aumento de cinco decibelios en el ruido de los aviones causó un aumento en la presión sistólica de 0.66 mmHg. Los investigadores anotaron que el factor clave de aumentar la presión arterial fue el nivel de ruido, no la fuente.

Un experto considera que hacen falta más estudios para determinar si evitar el ruido puede afectar la salud cardiovascular.

"Las elevaciones en la presión sistólica y diastólica son factores de riesgo modificables importantes de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular", aseguró el Dr. Gregg C. Fonarow, profesor de cardiología, de la Universidad de California en Los Ángeles.

Fonarow agregó que el estudio coincide con estudios anteriores que mostraron que el ruido ambiental puede aumentar significativa la presión sistólica y diastólica durante el sueño.

"Hacen falta más estudios para determinar si evitar el exceso de ruido durante el sueño permitirá un mejor control de la presión arterial y una reducción del riesgo cardiovascular en pacientes de hipertensión", aseguró Fonarow.

"El estudio complementa la literatura que sostiene que las exposiciones nocivas y estresantes tienen consecuencias cardiovasculares adversas", aseguró el Dr. Harlan M. Krumholz, profesor de medicina de la facultad de medicina de la Universidad de Yale en New Have, Connecticut.

El cómo trasladar este hallazgo a una política no está muy claro, pero parece que el efecto adverso del ruido se puede demostrar en los cambios en la presión arterial, señaló Krumholz. "Lo interesante aquí es que tuvo lugar durante el sueño", agregó.

"Ya sea que todo el mundo resulte afectado de la misma manera y que está respuesta se correlacione con un mayor riesgo de enfermedad cardiaca no está claro, pero parece tener sentido suponer que un ambiente ruidoso no es bueno para la salud", aseguró Krumholz.
 

30/4/16

Asocian el sueño deficiente con presión arterial alta en adolescentes [30-4-16]


Asocian el sueño deficiente con presión arterial alta en adolescentes

Resultados similares se han encontrado en estudios de adultos


Un estudio reciente halla que los adolescentes que no duermen lo suficiente o que tienen una mala calidad del sueño corren el riesgo de tener presión arterial elevada.

Es el primer estudio que plantea esa conexión, aseguró la autora principal del estudio, la Dra. Susan Redline, directora del Centro para el sueño de University Hospitals en la Universidad Case Western Reserve de Cleveland.

"En los adultos, existe evidencia de que dormir menos de seis horas cada noche esta asociado con altos niveles de presión arterial", señaló Redline, que es profesora de medicina y pediatría en la Case Western Reserve. "No se había hecho ningún estudio en adolescentes".

Redline y sus colegas estudiaron a 238 chicos y chicas de 13 a 16 años, a los que preguntaron sobre sus hábitos de sueño. Hallaron que el 11 por ciento dormía menos de 6.5 horas cada noche y el 26 por ciento tenía un "sueño deficiente" debido a despertares frecuentes.

Uno de cada siete adolescentes del estudio tenía hipertensión, que es una presión arterial alta superior a 120/80, o presión arterial alta límite llamada prehipertensión. Los adolescentes que tenían un sueño 85 por ciento menos eficiente eran cerca de tres veces más propensos a la presión arterial alta, informaron los investigadores.

"Ese fue uno de los hallazgos más prominentes, que la mala calidad del sueño estaba asociada con la presión arterial alta", dijo Redline.

El estudio aparece en la edición del 19 de agosto de la revista Circulation.

Aunque es demasiado pronto para afirmar que el sueño deficiente es uno de los factores de riesgo de la presión arterial alta, destacó Redline, "en nuestro estudio, este factor fue mucho más fuerte que el sobrepeso".

Los investigadores de la Case Western seguirán dando seguimiento a los adolescentes "para ver cómo la presión arterial se desarrolla con el tiempo", apuntó.

El Dr. Stephen R. Daniels, jefe de pediatría del Hospital infantil de Denver y vocero de la American Heart Association, subrayó que el nuevo estudio es preliminar, pero "sí apunta la dirección que deben tomar los próximos estudios para comprender qué significa dormir menos y el sueño deficiente en términos de la presión arterial".

Si los hallazgos se mantienen, podrían afectar eventualmente al horario escolar, aseveró Daniels. Las escuelas empiezan ahora más tarde en la mañana para los estudiantes más jóvenes y más temprano para los adolescentes, apuntó. "Pero los cambios en los patrones diurnos de los adolescentes podrían dificultar que los adolescentes se levanten temprano en la mañana y duerman bien por la noche. Si reorganizamos el horario diurno-nocturno de los adolescentes, podremos facilitarles la vida a ellos y a sus padres", agregó.

El Dr. Richard D. Simon Jr., director médico del Centro para los trastornos del sueño Kathryn Severyns Dement en Walla Walla, Washington, dijo que los hallazgos del estudio tienen sentido biológico.

"Sabemos que en los adultos, el sueño deficiente y dormir menos están asociados con la obesidad y la intolerancia hormonal", apuntó Simon. "Ocurren cambios en el sistema nervioso simpático. También, el sueño fragmentado activa las vías inflamatorias".

Todos los expertos estuvieron de acuerdo en que los adolescentes podrían dormir mejor a través de lo que Redline denominó "optimización de la higiene del sueño, siguiendo hábitos de sueño regulares, apagar la luz a la misma hora cada noche, mantener la habitación en silencio y evitar sustancias que puedan perturbar el sueño como la cafeína".

"Los niños al igual que los adultos necesitan dormir lo suficiente", dijo Simon. "Decimos ocho horas de sueño por noche, pero se tarda una hora en conciliar el sueño. Es muy difícil dormir suficiente horas".
 

16/4/16

Las personas mayores son más propensas a tener trastornos del sueño [16-4-16]


Las personas mayores son más propensas a tener trastornos del sueño

Los medicamentos que toman y los cambios en el reloj biológico ponen a muchas en riesgo de enfermedades graves

Muchos adultos mayores no duermen lo suficiente, lo que puede aumentar el riesgo de problemas de salud graves como la obesidad, la enfermedad cardiovascular y la diabetes, asegura la American Academy of Sleep Medicine.
Aunque los patrones de sueño cambian a medida que se envejece, las perturbaciones del sueño y despertarse cansado no son una parte normal del envejecimiento.

"Cuando envejecemos, la cantidad de sueño que necesitamos sigue siendo la misma que cuando éramos más jóvenes. Sin embargo, la capacidad para conciliar el sueño que necesitamos sí cambia. Las personas mayores enfrentan dificultades para dormir las horas que necesitan debido a la interferencia de enfermedades médicas, los medicamentos que toman para esas enfermedades y los cambios en su reloj biológico", dijo en una declaración preparada Sonia Ancoli-Israel, profesora de psiquiatría de la Facultad de medicina de la Universidad de California y directora de la clínica de trastornos del sueño en el Veterans Affairs San Diego Healthcare.

Ancoli-Israel, que también es codirectora del Laboratorio del sueño y de cronobiología del Centro de investigación clínica general de la UCSD, citó varios trastornos del sueño comunes entre las personas mayores:

  • El insomnio afecta casi a la mitad de los adultos de 60 años o más.
  • La apnea obstructiva del sueño (AOS) afecta casi al 40 por ciento de los adultos y es más común entre los adultos mayores. La AOS puede aumentar el riesgo de hipertensión, enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular y problemas cognitivos.
  • El síndrome de las piernas inquietas, que afecta a más del 20 por ciento de las personas de 80 años o más, incluye sensaciones incómodas en las piernas como cosquilleos y hormigueos.
  • Los movimientos periódicos de los miembros pueden hacer que las personas pateen o sacudan sus piernas cada 20 a 40 segundos durante el sueño. Un estudio halló que cerca del 40 por ciento de los adultos mayores tienen al menos una forma leve de esta condición.

Los adultos mayores que no duermen lo suficiente son más propensos a deprimirse, a tener problemas de memoria y de atención, a tener excesiva somnolencia durante el día, a tener más caídas nocturnas y a usar más medicamentos sin receta o con receta para dormir.

Con el fin de dormir mejor, los adultos mayores deberían:

  • Establecer un horario de rutina para el sueño.
  • No usar la cama para otras actividades que no sean dormir o la intimidad.
  • Evitar el uso de sustancias que perturben el sueño como la cafeína y el alcohol.
  • Evitar las siestas durante el día. Si tiene que dormir la siesta, limite su tiempo a menos de una hora y nunca lo haga después de las 3 p.m.
  • Establecer rituales para antes de acostarse puede ayudar a relajarlo, tales como un baño con agua tibia, un refrigerio ligero o unos cuantos minutos de lectura.
  • Deje las preocupaciones atrás. La hora de la cama es un momento para la relajación y no para repasar el estrés del día.
  • Mantenga su habitación oscura, sin ruidos y un poco fresca.
  • Si no puede dormir, salga de la habitación y haga una actividad tranquila. Regrese a la cama sólo cuando esté cansado.


8/4/16

Tanto que hacer y tan pocas horas de sueño [8-4-16]


 
Tanto que hacer y tan pocas horas de sueño
 
La mayoría de las mujeres no necesitan una encuesta que les diga un dato básico sobre la vida femenina: Con mucha frecuencia se privan del sueño y se sienten demasiado cansadas para sobrevivir al día con vigor. 

Ya sean mujeres profesionales solteras, recién casadas, madres primerizas, madres solteras, madres con hijos adultos o abuelas, muchas, si no la mayoría de las mujeres reconocen que no duermen lo suficiente.

De hecho, una encuesta de la National Sleep Foundation halló que el 60 por ciento de las mujeres encuestadas dijo que sólo dormía bien unas cuantas noches a la semana o menos. Y el 43 por ciento dijo que la somnolencia diurna interfería con sus actividades diarias.

Aún así no hay que abandonar la esperanza, señalan dos expertas en mujeres y sueño, hay medidas que se pueden tomar para volver a dormir bien por las noches.

Para comenzar, es necesario que las mujeres se convenzan que la falta de sueño es perjudicial y no es un mérito. Reconocer esos efectos perjudiciales para la salud puede ayudarla a "respetar su sueño".

"Los estudios ahora demuestran que si una persona se priva del sueño, tiene mayor tendencia a aumentar de peso", advirtió Donna Arand, directora del Centro para los trastornos del sueño del Centro médico Kettering en Kettering, Ohio, y vocera de la American Academy of Sleep Medicine.

Dormir menos de siete horas está asociado con un mayor índice de masa corporal (una proporción del peso en función de la altura) y una mayor probabilidad de obesidad, de acuerdo con un estudio de más de 25,000 personas publicado en la revista Sleep.

Otros investigadores analizaron los resultados de 23 estudios y hallaron que 17 de ellos respaldaban una asociación ineludible entre el sueño insuficiente y el aumento de peso. Los hallazgos del estudio se publicaron en línea el 17 de enero en la revista Obesity.

Pero los riesgos de salud no se limitaron al aumento de peso.

Los problemas cardiovasculares como la presión arterial alta han sido asociados a la falta de sueño, dijo Arand. Y la National Sleep Foundation señala que dormir poco puede conducir a un mayor riesgo de diabetes, problemas psiquiátricos como la depresión y el abuso de sustancias, así como a un mayor riesgo de accidentes de vehículos de motor.

La fundación también asegura que el sueño insuficiente puede afectar la concentración y dificultar la memorización de información nueva.

De hecho, el rendimiento puede verse afectado tras haber dormido durante cuatro noches seguidas cinco horas o menos, señalaron los investigadores en la edición en línea del 12 de febrero en la revista Sleep Medicine.

Así que ahora que sabe por qué el sueño es tan importante, a continuación algunos consejos para lograr una buena noche de sueño.

Primero, averigüe por qué no está durmiendo bien y luego tome medidas para resolver el problema, aconsejó Joyce Walsleben, profesora asociada del Centro para los trastornos del sueño de la Universidad de Nueva York y vocera de la National Sleep Foundation.

En las mujeres, las causas físicas de los problemas del sueño a menudo son hormonales, apuntó. Así que es importante prestar atención al problema, ya sean calambres menstruales, sofocos u otros síntomas.

Sin embargo, los factores psicológicos también pueden tener que ver. La preocupación es una razón principal por las que muchas mujeres no duermen bien. "Las mujeres tienen la tendencia a querer resolver los problemas y por eso le dan mil vueltas en la cabeza", dijo Walsleben.

Para dormir bien, hay que desconectarse de las preocupaciones, dijo Walsleben. Uno modo de eliminar las preocupaciones que recomienda es la meditación de atención plena, una técnica fácil de aprender. "Romper con ese hábito de preocupación es importante", destacó.

Otra herramienta recomendada por Walsleben es un "diario de preocupaciones". Cada noche, saque 15 minutos para escribir sus preocupaciones. Utilice un lado en la página de papel para enumerar las cosas que le preocupan. En el otro lado, escriba una solución.

Tanto Arand como Walsleben recomiendan "buenos hábitos de sueño". De acuerdo con la National Sleep Foundation, deberían incluir:
  • Ejercicio regular. Lo mejor es completar una sesión de ejercicio al menos unas cuantas horas antes de ir a la cama.
  • Cenar al menos entre dos y tres antes de acostarse.
  • Evitar la cafeína y la nicotina justo antes de ir a la cama.
  • Mantener un horario regular para ir a la cama, incluidos los fines de semana.
  • Crear un ambiente inductor del sueño que sea oscuro, tranquilo, cómodo y fresco.
  • Dormir en un colchón y almohada cómodos.
 

19/3/16

Las necesidades de sueño podrían declinar con la edad [19-3-16]


Las necesidades de sueño podrían declinar con la edad

Un estudio sugiere que lo que algunos piensan que es insomnio es en realidad una parte natural del envejecimiento

El motivo de que los adultos sanos duerman menos a los 60 que a los 20 podría ser simplemente porque la gente necesita menos sueño a medida que envejece, sugiere un informe reciente.

Si resulta cierta, la observación podría significar que lo que muchos adultos mayores interpretan como insomnio podría ser un reflejo perfectamente normal de un cambio relacionado con la edad en su reloj interno.

"La gente mayor podría simplemente necesitar menos sueño que la más joven", afirmo la autora del estudio, la Dra. Elizabeth Klerman, profesora asistente de medicina en la división de medicina del sueño del Hospital Brigham and Women's de Boston. "Podría resultar que tienen más problemas para contraer el sueño. Pero de hecho, también podría tratarse de que obtienen lo que necesitan en menos tiempo. Todavía no sabemos el motivo".

Klerman y su colega el Dr. Derk-Jan Dijk, de la Universidad de Surrey en el Reino Unido, reportaron los hallazgos en la edición en línea del 24 de julio de la revista Current Biology. Se espera que los hallazgos aparezcan en la edición impresa del 5 de agosto de la revista.

Para medir la relación entre el sueño y la edad, los investigadores compararon la conducta de sueño entre un grupo de 35 hombres y mujeres de 18 a 32 años de edad y la de un grupo de 18 hombres y mujeres de 60 a 72 años.

Todos los participantes estaban sanos y no tenían trastornos previos del sueño. Se pidió a todos que permanecieran en la cama 16 horas al día (doce horas de noche y cuatro de día) durante tres a siete días.

El grupo de menor edad terminó durmiendo más durante el estudio que durante su rutina normal.

Tomando eso en cuenta, se encontró que el grupo de mayor edad durmió 1.5 horas menos al día en promedio que el de menor edad, con casi 7.5 horas frente a 9 horas. Los autores notaron que el sueño entre los mayores se distribuía equitativamente entre el tiempo que pasaban durmiendo (llamado sueño MOR) y el sueño no MOR.

"Los pacientes mayores tardaron más en quedarse dormidos que los más jóvenes", señaló. "Y también podría darse el caso de que haya un trastorno del sueño no reconocido que interfiere con una noche reparadora de sueño. Pero aún no podemos decir si se trata de una incapacidad o una capacidad para dormir".

Pero aunque Klerman y sus colegas continúan sus esfuerzos para revelar el misterio, el Dr. Gregg Jacobs, especialista del sueño del Centro de trastornos del sueño del Centro médico memorial de la Universidad de Massachusetts, ya está describiendo el estudio como "el mejor que he visto hasta ahora sobre la fisiología del sueño de las personas mayores".

"Este estudio aborda una necesidad real, porque la mayoría de investigaciones sobre el sueño se enfocan en estudiantes universitarios, pero la mayoría de gente que tiene problemas del sueño son adultos de mediana edad y mayores", observó. "Y en cuanto a la gente mayor, el estudio parece indicar que nuestro impulso de dormir disminuye a medida que envejecemos".

"En parte se debe a que la gente mayor no gasta tanta energía como los adultos más jóvenes", apuntó Jacobs. "Y además, la gente mayor tiende a tomar siestas y a distribuir más su sueño en el curso de un periodo de 24 horas. Así que tal vez simplemente no necesiten tanto sueño de noche".

"Entonces, la idea de que necesitamos ocho horas de sueño por noche podría ser más relevante para la gente más joven", añadió. "Y si es así, no deberíamos estar diciendo automáticamente a la gente mayor que tome pastillas o busque atención médica si duerme menos de ocho horas. Porque dormir menos podría ser una consecuencia normal del envejecimiento".

13/2/16

Insomnio: 10 consejos infalibles para conciliar el sueño [13-2-16]


Insomnio: 10 consejos infalibles para conciliar el sueño

En el marco de la semana en la que se celebró el Día Mundial del Sueño, un especialista dio las claves para poder dormir mejor en una entrevista con JuntaMédica.

Dormir mal y descansar poco es una de los problemas más frecuentes que padecen las personas. La calidad del descanso nocturno es fundamental para tener una vida saludable pero, a veces, el insomnio parece imposible de vencer.

En una entrevista con el Dr.  Oscar Adolfo Martinez -médico neurólogo especialista en medicina del sueño del Hospital Británico de Buenos Aires y del Hospital de Clínicas José de San Martín, en Argentina- brindó consejos para poder descansar mejor y combatir el insomnio.

Dormir mal y descansar poco es una de los problemas más frecuentes que padecen las personas. La calidad del descanso nocturno es fundamental para tener una vida saludable pero, a veces, el insomnio parece imposible de vencer.

En una entrevista con #JuntaMédica, el Dr.  Oscar Adolfo Martinez -médico neurólogo especialista en medicina del sueño del Hospital Británico de Buenos Aires y del Hospital de Clínicas José de San Martín, en Argentina- brindó consejos para poder descansar mejor y combatir el insomnio.

Para tener un descanso reparador y no estar dando vueltas en la cama durante toda la noche sin lograr conciliar el sueño, el profesional entrevistado por  #JuntaMédica dio los siguientes consejos:


1. No tomar bebidas que contengan cafeína después de las 18.

El café, el té y cualquier otra bebida que la contenga dificulta la conciliación del sueño. La cafeína tiene un efecto estimulante, aunque éste depende de la cantidad consumida. No se acumula en el cuerpo pero permanece varias horas antes de ser eliminada. Provoca el incremento de la atención y la disminución de la sensación de sueño.

2. No consumir alcohol, ni fumar.

Si bien el alcohol puede ayudar a conciliar el sueño, luego produce un efecto rebote, que origina que nos despertemos unas horas después de habernos dormido. Entre otro de los efectos nocivos del cigarrillo, la nicotina dificulta el descanso.

3. El dormitorio debe ser confortable.


La  habitación debe estar aislada de ruidos y de la luz, con una temperatura agradable. ¡Quitar la televisión del dormitorio!

4. Tener una  rutina calmante antes de dormir

Intentar realizar una transición gradual desde el momento de llegar a casa y al iniciar el sueño. La idea es relajarse, en forma gradual, mediante técnicas de relajación, tomar una ducha, leer un libro y no llevar los problemas del día  a la cama.

5. ¡Ir a dormir cuando se tiene con sueño!


Si no se consigue conciliar el sueño luego de 20 minutos, hay que levantarse de la cama, leer algo o escuchar música relajante. Volver  a la cama cuanto se tenga sueño.

6. No mirar el reloj despertador.

No se recomienda mirar el reloj durante la noche. Si está en la mesa de luz, hay que girarlo para que no ilumine. Tampoco hay que estar pendiente de la hora.

7.  Intentar acostarse y levantarse a la misma hora.

Esto permite que el cerebro se sincronice adecuadamente.

8. Cenar liviano

En lo posible. terminar la cena algunas horas antes de irse a acostar. No tomar mucho líquido cerca de la hora de ir a dormir.

9. Actividad física

Se recomienda realizarla por la mañana. El ejercicio ayuda a promover el sueño reparador, si se hace varias horas antes de irse a la cama. Sin embargo, la actividad física produce la liberación de cortisol, que dificulta conciliar el sueño. Por tal motivo, se debe evitar realizar ejercicios intensos después de las 18.

10. Si ronca o, si tiene episodios de dificultad para respirar, consulte a su médico.

Debe descartarse la obstrucción de las vías aéreas durante el sueño, mediante los estudios médicos correspondientes.
 

4/1/16

Así es cómo la falta de sueño altera tus emociones


Así es cómo la falta de sueño altera tus emociones

muyinteresante.com.mx

La evidencia científica no parece gran cosa para los búhos nocturnos comunes: los expertos dicen que necesitamos por lo menos 7 horas de sueño cada noche para mantenernos saludables, y las interrupciones en el sueño pueden ser tan perjudicial como una falta general del mismo. Ahora un nuevo estudio dice que la capacidad de nuestro cerebro para regular las emociones puede verse comprometida si no conseguimos suficiente descanso.

Si te sientes mal humorado por la mañana después de llegar tarde a la cama, parece que hay una prueba científica de lo que está pasando. Investigadores de la Universidad de Tel Aviv, en Israel, fueron capaces de identificar el mecanismo neurológico responsable de perturbar la regulación emocional y descubrieron que los problemas comenzaron a suceder después de una noche de insomnio.

Para el estudio 18 voluntarios se mantuvieron despiertos toda la noche y se sometieron a IRMf (imágenes de resonancia magnética funcional) y EEG (electroencefalograma) para monitorear la actividad en sus cerebros.

Tras una buena noche y una mala de sueño, se pidió a los participantes a tomar la misma prueba, identificar el movimiento de puntos sobre una imagen. Éstas imágenes se colocaron para ser emocionalmente positivas (un gato), emocionalmente negativas (un cuerpo mutilado), y emocionalmente neutras (una cuchara). Al medir la rapidez y precisión de los individuos al identificar el movimiento de los puntos, y combinar ésta información con los resultados de la exploración del cerebro, el equipo de investigación fue capaz de construir una imagen de procesamiento cognitivo.

Fundamentalmente, la falta de sueño contribuyó a la disminución del procesamiento regular, en las exploraciones EEG hubo muy poca diferencia en la actividad cerebral entre las imágenes positivas y negativas tras una noche de insomnio. Una segunda prueba demostró que los voluntarios se distraen fácilmente con cualquier tipo de imagen cuando se les privó del sueño. Por el contrario, después de que habían tenido suficiente tiempo de descanso, sólo las imágenes más "emocionales" causaron picos en la actividad cerebral.

"Resulta que perdemos nuestra neutralidad", dijo una de los investigadoras, Talma Hendler. "La capacidad del cerebro para decir lo que es importante se ve comprometida. Es como si de repente todo es importante."

Lo que esto significa es que incluso el más pequeño de los acontecimientos de nuestra vida diaria podría hacernos perder los estribos o romper en llanto después de una noche sin dormir porque nuestro proceso cognitivo se ha visto alterado. Los investigadores ahora están estudiando cómo diversos métodos de intervención del sueño podrían reducir la disfunción emocional vista en la ansiedad, la depresión y los trastornos de estrés postraumático.
 

28/9/15

El sueño es una necesidad, no un lujo [28-9-15]


El sueño es una necesidad, no un lujo

Se estima que 40 millones de estadounidenses no descansan bien en la noche

El ritmo de la vida se acelera cada vez más y la gente intenta sacar cada vez más de cada minuto del día.

A medida que todo se complica, se tiende a descuidar el sueño. Se percibe como tiempo desperdiciado, perdido para siempre.

"La gente sana tiene la gran tentación de restringir el sueño voluntariamente, acostarse una o dos horas más tarde o levantarse una o dos horas más temprano", afirmó el Dr. Greg Belenky, director del Centro de investigación del sueño y el rendimiento de la Universidad estatal de Washington en Spokane.

"Pero en realidad lo que la gente hace es reducir su productividad y exponerse al riesgos", añadió Belenky.

Ese es un mensaje que los médicos están intentando llevar a los estadounidenses, incluso a los 40 millones de personas que se enfrentan a algún tipo de trastorno del sueño cada año.

Antes de que Thomas Edison inventara la bombilla en 1880, la gente dormía un promedio de diez horas por noche. Hoy en día, los estadounidenses duermen en en promedio 6.9 horas las noches entre semana y 7.5 horas las noches el fin de semana, según la National Sleep Foundation.

"El grupo de gente que duerme lo óptimo es cada vez más pequeño", afirmó el Dr. Chris Drake, científico principal del Centro de trastornos de sueño e investigación del Hospital Henry Ford en Detroit. "Cuando el sueño de una persona disminuye a seis horas o menos, muchas cosas empiezan a volverse muy problemáticas".

Aunque los expertos recomiendan entre siete y ocho horas de sueño por noche, el tiempo necesario puede variar entre individuos.

Pero, aseguró Belenky, la falta de sueño afecta a una persona en una de dos maneras. En primer lugar, la falta de sueño influye sobre el rendimiento en las tareas cotidianas.

"Los efectos sobre el rendimiento se ven de inmediato", apuntó. "Si uno no duerme bien, nota los efectos de inmediato. Se pueden tomar malas decisiones. Se puede pasar algo por alto. Un momento de inatención puede significar salirse de la carretera".

Los efectos a más largo plazo de la privación de sueño tienen que ver con la salud de la persona. Los médicos han relacionado la falta de sueño con aumento de peso, diabetes, presión arterial alta, problemas cardiacos, depresión y abuso de sustancias.

"Las hormonas que procesan el apetito comienzan a desorganizarse", apuntó Drake, quien es también profesor asistente de psiquiatría y neurociencia conductual de la Facultad de medicina de la Universidad estatal de Wayne. Cuando una persona duerme demasiado poco, hay una disminución en la cantidad de leptina, una hormona que suprime el apetito. Al mismo tiempo, la falta de sueño aumenta la grelina, una hormona que estimula el apetito.

Demasiado poco sueño interfiere con la capacidad del organismo para regular la glucosa y puede causar inflamación que lleva a problemas cardiacos y a un aumento en la presión arterial. "La falta de sueño desencadena una respuesta de estrés", señaló Belenky.

Los tipos de persona que no duermen lo suficientemente también se pueden clasificar en dos grupos. En primer lugar está la gente que toma la decisión consciente de no dormir lo suficiente.

"Es como parte de la cultura", dijo Belenky. "La gente se enorgullece de dormir poco. Se puede oír presumir a la gente de que sólo necesita seis horas por noche. Hay cierto elemento de machismo involucrado".

Por otro lado se encuentra la gente que padece trastornos del sueño. Entre estos trastornos se encuentran:

  • Insomnio, la incapacidad de quedarse o permanecer dormido.
  • Apnea del sueño, interrupciones de la respiración durante el sueño que hacen que la gente se despierte repetidamente.
  • Síndrome de las piernas inquietas, una sensación de hormigueo o picazón en las piernas que hace que una persona las tenga que mover con frecuencia, lo que interrumpe el sueño.

Alguien que sufre de cualquiera de estos problemas debe consultar a su médico o a un somnólogo, enfatizó Belenky.

La apnea del sueño, el trastorno de sueño más prevalente, puede en particular tener efectos a largo plazo graves si no es tratada. "Uno se despierta para respirar. No puede dormir y respirar al mismo tiempo", dijo Drake. "Se trata de un factor de riesgo para desarrollar importantes efectos de salud cardiovascular".

Algunas personas que tienen problemas para dormir recurren a sedantes suaves como Ambien y Lunesta.

La U.S. Food and Drug Administration solicitó hace poco a los fabricantes de estos fármacos sedantes e hipnóticos que hagan más contundentes las etiquetas de advertencia. Esta acción vino después de informes de reacciones alérgicas peligrosas, además de una variedad de extraños efectos secundarios conductuales que incluyen conducir dormido, así como hacer llamadas telefónicas, preparar y comer alimentos y tener relaciones sexuales durante el sueño.

Tanto Drake como Belenky consideran que las pastillas para dormir no representan un problema a corto plazo si se toman de manera adecuada.

"Las pastillas para dormir son una solución temporal", dijo Belenky. "Si uno está disgustado por algo o tiene insomnio situacional, o está tratando de dormir a una hora inapropiada porque se han cruzado zonas horarias, son eficaces".

Pero ambos médicos señalaron que las partillas para dormir no sirven para ayudar con un problema crónico del sueño. "No abordan la patología de la falta de sueño", apuntó Drake.

Los U.S. National Institutes of Health ofrecen estos consejos para dormir bien:

  • Mantenga un horario de sueño regular.
  • Evite hacer ejercicio a partir de cinco o seis horas antes de la hora de acostarse.
  • Evite la cafeína, la nicotina y el alcohol antes de acostarse.
  • Evite comer y beber mucho tarde en la noche.
  • No duerma siestas después de las 3 p.m.
  • Relajarse antes de irse a la cama, saque tiempo para liberar tensión con un baño caliente, un buen libro o música suave.
  • Si sigue despierto después de más de 20 minutos en la cama, levántese y haga algo relajante hasta que sienta sueño. La ansiedad por no poder dormir puede hacer que quedarse dormido sea más difícil.

12/9/15

¿Acostarse tarde aumenta el riesgo de sufrir pesadillas? [12-9-15]

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¿Acostarse tarde aumenta el riesgo de sufrir pesadillas?

El 80% de los adultos tiene pesadillas al menos una vez al año, y el 5% las sufre más de una vez al mes. Pero son las personas que trasnochan las que tienen más riesgo de tener sueños que les provoquen ansiedad o terror, según han demostrado Yavuz Selvi y sus colegas de la Universidad Yil, en Turquía. En una escala del 0 al 4 en la cantidad de pesadillas nocturnas (nunca y todas las noches, respectivamente), las personas que se acuestan bastante tarde obtienen una puntuación media de 2.10, mientras que los sujetos madrugadores se sitúan muy por debajo en la misma escala, en torno a 1.23. Los detalles del estudio se han publicado en la revista Sleep and Biological Rhythms.

Aunque aún no se saben las causas de esta relación, los investigadores encuentran una posible explicación en estudios previos que muestran cómo las personas trasnochadoras suelen tener un estilo de vida más estresante.
 

31/7/15

Dulces sueños; corazón contento


Dulces sueños; corazón contento

Dormir bien tiene muchas ventajas, entre ellas alejar el riesgo de males cardíacos


elvigia.net

Las personas que sufren  insomnio tienen dos veces más riesgo de padecer una enfermedad cardiaca, advierte José Luis Carrillo, jefe de la Clínica de Trastornos del Dormir del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER).

Durante un seguimiento a los pacientes que acudieron a la clínica en los últimos años se encontró que quienes tienen problemas para dormir presentan hasta 21.9 por ciento más posibilidades de sufrir algún evento cardiaco, mientras que en la población que no padece insomnio el riesgo es de 9.5 por ciento.

También incrementa la probabilidad de sufrir hipertensión de 18.7 a 43.1 por ciento, y potencia los problemas respiratorios de 5.7 a 24.8 por ciento.

La causa, explicó el especialista, es que el insomnio no permite que el sistema nervioso simpático disminuya su actividad durante las noches. Al ser el encargado de mediar la capacidad de respuesta del cuerpo humano, detalló, el sistema simpático aumenta la frecuencia de los latidos del corazón y mantiene la presión arterial.

"Cuando vamos a dormir, este sistema cambia de funcionamiento, de tal manera que nos baja la frecuencia cardiaca, nos baja la presión arterial. "En una persona que padece insomnio, el cambio en el sistema simpático no se va a presentar o se va a presentar de forma inadecuada”, indicó el también vicepresidente de la Academia Mexicana de la Medicina del Dormir.

Esto tendría un impacto significativo en la función cardiovascular, de acuerdo con Carrillo, debido a que la presión arterial estará alta de día y de noche, aplicando una carga mayor a las arterias.

"A lo largo del tiempo viene un cambio en la manera de funcionar del aparato cardiovascular. Todo ese conjunto es lo que hace que una persona tenga más riesgo de padecer un evento cardiaco”, enfatizó.

Si se presentan dificultades para dormir al menos tres veces a la semana, el especialista recomienda buscar un tratamiento, pues, aunque la mayoría de quienes lo padecen no lo considera un problema grave, el insomnio puede desembocar en enfermedades más severas.

Buenas noches


Conoce por qué debes cuidar que tu sueño sea el adecuado

Síntomas del Insomnio

  • Fatiga
  • Disminución de la atención y la concentración
  • Irritabilidad

Consecuencias

  • Altera el estado de ánimo
  • Incrementa la producción de adrenalina y tiene un impacto en la función cardiovascular
  • Puede aumentar la tensión arterial y la frecuencia cardiaca
  • Disminuye la respuesta inmune, posibilitando enfermedades infecciosas

Medidas preventivas


  • Establecer horarios de sueño
  • Evitar ver televisión o usar la computadora antes de dormir
  • No cenar abundantemente
  • Realizar ejercicio
  • No consumir café, chocolate o refrescos de cola

27/7/15

El consumo de calorías influye negativamente en los patrones de sueño de los adultos sanos [27-07-15]


El consumo de calorías influye negativamente en los patrones de sueño de los adultos sanos

La Dra. Ioná Zalcman Zimberg, PhD student, del departamento de psicobiología de la Federal University of Sao Paulo, Brasil, ha dirigido un estudio que demuestra que el consumo de calorías, y especialmente el consumo de tentempiés nocturnos, influye negativamente en los patrones de sueño de los adultos sanos, y que ha presentado en SLEEP 2008: 22nd Annual Meeting of the Associated Professional Sleep Societies, celebrado en junio de 2008 en Baltimore, Maryland.

La investigadora concluye que “se hallaron correlaciones positivas y estadísticamente significativas entre el consumo total de energía, el consumo nocturno de energía y los despertares durante el sueño. De modo similar, el consumo total de energía y el consumo de tentempiés nocturnos estaban correlacionados de forma significativa con el índice apnea-hipopnea [IAH]”.

Tomando esto en conjunto con anteriores investigaciones que demostraban que la distribución circadiana del consumo de alimentos era capaz de alterar los patrones endocrinos y metabólicos durante el sueño, los investigadores señalan que “el consumo de calorías puede aumentar la fragmentación del sueño en individuos sanos, lo que podría exacerbar los efectos de la falta de sueño sobre el equilibrio nutricional y metabólico”.

La alimentación influye en el sueño

La Dra. Zalcman respondió en una entrevista concedida a Medscape Psychiatry que “hemos tratado de objetivar cómo influye la alimentación en el sueño”. Los investigadores seleccionaron a 52 individuos sanos con edades comprendidas entre los 20 y los 45 años. Los pacientes debían completar un esquema de 3 comidas diarias y someterse a una polisomnografía. La Dra. Zalcman explicó que el estudio polisomnográfico se realizaba para determinar los patrones de sueño en este grupo de adultos sanos, siguiendo los criterios de puntuación estándar internacionales de Rechtschaffen y Kales.

La Dra. Zalcman señaló que “cuando comes más, sobre todo por la noche, vas a presentar más fragmentación del sueño y una puntuación más elevada en el índice de apnea-hipopnea”.

¿Restauración del ritmo?

El Dr. Saul A. Rothenberg, PhD, psicólogo del Centro de Trastornos del Sueño del North Shore-Long Island Jewish Health System, en New Hyde Park (Nueva York), miembro del American Board of Sleep Medicine (enfermedades respiratorias, cuidados intensivos y trastornos del sueño), y participante en la citada reunión, comentó en una entrevista a Medscape Psychiatry que “solo recientemente se ha comenzado a investigar de forma rigurosa y científica el asunto de si la alimentación puede modular el sueño y los ciclos circadianos”.

“Por eso, estudios como éste son tan importantes”, añadió el Dr. Rothenberg. “Pueden existir discrepancias con la metodología de la investigación, pero la idea de que existe otro mecanismo para fijar o restaurar los ritmos circadianos [relacionado con] la disponibilidad o ausencia de alimento, es un tema muy importante que amplía enormemente nuestro conocimiento sobre la regulación de los ciclos circadianos”.

medcenter.com

19/7/15

¡No duermas con la luz encendida! Tu actividad cerebral y calidad de sueño se verán perjudicadas 19-07-2015


¡No duermas con la luz encendida! Tu actividad cerebral y calidad de sueño se verán perjudicadas

Un estudio realizado por científicos surcoreanos comprobó que quienes lo hacen tienen un sueño menos profundo y se despiertan más veces durante la noche.

Al llegar la hora de dormir, lo más común es apagar todas las luces y caer en los brazos de Morfeo. Pero hay quienes simplemente no pueden dormir en total oscuridad y necesitan sí o sí dejar una luz encendida. Un caso son los niños, pero también hay adultos que si -por ejemplo- alojan en un lugar diferente al acostumbrado, no pueden conciliar el sueño si no tienen una luz prendida.

Sea cual sea la situación, es importante saber que un ambiente iluminado artificialmente interfiere con la actividad cerebral y la calidad del sueño, según demostró una investigación realizada por científicos surcoreanos.

Bajo la hipótesis de que "la innecesaria exposición a la luz durante la noche puede provocar varios problemas de salud", los investigadores reclutaron a 10 personas y las sometieron a dos sesiones de polisomnografía, una con las luces apagadas y otra con ellas encendidas, para lo cual utilizaron una lámpara fluorescente que fue instalada muy cerca de quienes eran estudiados.

Los científicos analizaron los sueños REM y no REM; las ondas cerebrales, los cambios en sus ritmos cardíacos, en la respiración y en la actividad muscular de los participantes.

Gracias al estudio, los investigadores pudieron determinar que con la luz prendida, las personas pasan más tiempo en la etapa 1 del sueño -la más superficial-, y menos en las 3 y 4 -las más profundas e importantes para la memoria-. Según Seung-Bong Hong, el principal autor de la investigación, esto se puede comparar con el dormir de quienes sufren de apnea.

Asimismo, con el ambiente iluminado, los científicos pudieron registrar una mayor cantidad de "micro-despertares" o períodos en que el cerebro está cerca de despertar, y cambios en las ondas cerebrales, especialmente en aquellas implicadas en la profundidad del sueño y la estabilidad.

"Nuestro estudio demostró que incluso una luz tenue interfiere con el buen dormir, haciendo que el sueño sea más ligero, menos profundo y que las personas se despierten con más frecuencia", concluyó Hong.

Y esto -agregó- "es perjudicial tanto para la función mental como física y para la salud".

Contaminación lumínica

Hasta hoy se habían realizado varios estudios para evaluar cuánto influía en el buen sueño el brillo que producen las pantallas de televisores o computadores cuando son utilizados justo antes de dormir, lo que también ha sido llamado "contaminación lumínica".

De hecho, según un artículo publicado en la revista "Nature" a comienzos de 2013, Charles A. Czeisler, profesor de medicina del sueño de la Universidad de Harvard, sostuvo que la luz eléctrica puede afectar seriamente los ciclos naturales del sueño, ya que activa las neuronas de la vigilia.

Sin embargo, nunca antes se había determinado si existía alguna diferencia entre dormir con luz o sin ella, según señaló a Reuters Health el biopsicólogo de la Universidad de California  Michael Gorman.

Y aunque reconoció que la investigación realizada por los científicos surcoreanos es bastante preliminar por su bajo número de participantes, sí es de utilidad para que las personas puedan experimentar y definir si duermen mejor en un ambiente iluminado o en total oscuridad. "No les hará ningún daño", afirmó.

Para una buena higiene del sueño, también pueden poner en práctica los siguientes consejos dados a conocer por "The Huffington Post":

1.- Ambienta la habitación para que esté en silencio y con una temperatura agradable.

2.- Cambia el colchón si es que te despiertas adolorido/da o si te das cuenta de que cuando duermes fuera de tu casa, descansas mejor.

3.- Reserva la habitación sólo para dormir o para la intimidad con tu pareja.

4.- Desconéctate de todo lo electrónico una hora antes de irte a dormir.

5.- Duérmete unas ocho horas antes de la hora en que planeas despertarte.

6.- El ejercicio intenso dos horas antes de acostarte puede hacer que te sea más difícil conciliar el sueño.

7.- También evita la cafeína y el alcohol entre cuatro y seis horas antes de acostarte.

8.- Si las siestas son tu debilidad, intenta que éstas no sean demasiado largas para que no interfieran con tu sueño nocturno.

9.- No consumas alimentos demasiado aliñados antes de dormir, porque te harán despertar en la mitad de la noche con sensación de acidez.

10.- Si te despiertas y necesitas ir al baño, intenta no encender la luz. Si necesitas un poco de iluminación, prefiere una tenue como la que se logran con las lámparas de sal.

14/7/15

Conducir con sueño es algo prevalente entre estudiantes universitarios 14-07-2015


Conducir con sueño es algo prevalente entre estudiantes universitarios

El 17 por ciento señaló que se quedaba dormido al volante, mientras que el 2.2 por ciento informó tener accidentes como resultado

Conducir con falta de sueño podría ser un problema real para los estudiantes universitarios de EE.UU., según señala un nuevo informe.
Las entrevistas de 263 estudiantes de la Universidad del norte de Texas hallaron que el 17 por ciento se quedaba dormido mientras conducía y el 2.2 por ciento de ese grupo reportó haber tenido accidentes debido a la somnolencia. Una mayoría de ambos grupos informó sobre mayor somnolencia diurna o que había dormido significativamente menos que los que no se quedaron dormidos mientras conducían.

"Los resultados del estudio identificaron una prevalencia sorprendentemente alta de haberse quedado dormido al volante entre estudiantes universitarios, y subrayaron específicamente el elevado riesgo que corren los que conducen con un alto grado de somnolencia", dijo en una declaración preparada la autora del estudio Diana Dolan, de Sleep Medicine Associates de Texas.

Se tenía previsto presentar el informe el lunes en SLEEP 2008, la reunión anual de Associated Professional Sleep Societies en Baltimore.

La somnolencia durante la conducción causa aproximadamente 100,000 accidentes cada año informados por la policía, lo que resulta en un estimado de 1,550 muertes, 71,000 lesiones y $12.5 mil millones de pérdidas monetarias, de acuerdo con National Highway Traffic Safety Administration.

La somnolencia durante la conducción se debe generalmente a la falta de sueño, cuando una persona se priva de manera voluntaria de las siete u ocho horas recomendadas de sueño cada noche, o a la fragmentación del sueño, ya sea por una causa interna (enfermedad o un trastorno del sueño sin tratar) o externa (el ruido, los hijos, un compañero de almohada intranquilo) que impide a la persona obtener un sueño adecuado.

healthfinder.gov